martes, 12 de septiembre de 2017

Maquetismo

Junto a la simulación, el spotting o control, el maquetismo es otra "subafición" derivada de los helicópteros.

Desde los inicios de mi helitrastorno hasta 2014 podría considerarme como libre de esta enfermedad secundaria, pues tenía pocas maquetas y muy raramente obtenía de nuevas.

En abril de 2012 di el primer paso convirtiendo el helicóptero R/C Lama V3 en una maqueta como describo aquí, un trabajo que duró dos meses.




Ídem con el Nincoair Phoenix, convertido en MD500D con limpiador de aisladores eléctricos:




A partir de entonces empecé a mejorar y en algunos casos repintar las pocas maquetas que tenía. No había helicóptero que estuviera completamente bien, siempre quedaban detalles que mejorar.

Aerospatiale Gazelle de Majorette, antes y después.




Agusta A109E Power I-SFAC de New-Ray a  escala 1/43


En 2005 me regalaron un juguete en forma de EC145 que llevaba una decoración semejante a los helicópteros de la USCG. No fue hasta 2016 cuando accidentalmente rallé un poco su fuselaje. La mejor forma de disimularlo era quitando toda la pintura, descubriendo que su fuselaje llevaba todo lujo de detalles antes ocultos por la espesa capa de pintura. Desconozco la marca del modelo, solo teniendo como referencia que en la pintura original ponía "Dickie Coast Guard".



El "boom" fue en 2014 cuando descubrí la aplicación de compra-venta de segunda mano Wallapop, gracias a la cual descubrí la colección de Helicópteros de Combate de Altaya / Planeta DeAgostini a escala 1/72 que veremos a continuación. El mercado de segunda mano es una gran ventana al mundo de las maquetas que no se encuentran fácilmente en tiendas, y menos físicas, aunque al no ser vendidas por profesionales los precios pueden variar considerablemente.
El primer modelo que me compré fue el Piaseck H-21C Workhorse/Shawnee o "Flying Banana". Una réplica acorde con el aparato real, aunque como veremos, no todos los helicópteros de esa colección están bien recreados.



El siguiente fue su hermano pequeño, el Piasecki HUP-2 Retreiver, diseñado para operar en portaaviones. El techo, el morro y las cabezas de los rotores no son demasiado reales, pero quedaría dentro de lo aceptable.



Tan pronto como tuve la oportunidad me hice con el Kamov Ka-50 Hokum-A, apodado extraoficialmente como Werewolf o Black Shark. Es el aparato virtual con el que tengo más horas de vuelo y uno de los que mejor conozco. El modelo no está mal, a pesar de que las la mecanización de los rotores no debería ser negra y que algunas partes como las entradas de aire de las turbinas o el escape de la APU deben pintarse de negro.



Mil Mi-17 Hip. Morro ligeramente irreal pero a penas se nota. Palas incorrectamente presentadas en negro, algo habitual en los modelos de esta colección y que yo soluciono pintando cada pala con lápiz corrector y posteriormente pesándole lápiz normal para que parezca metalizada. Como no me gustaba nada su color, lo pinté todo de blanco también con corrector lápiz, que no requiere pincel y le da un toque reflectante, además de disimular la dichosa separación de la parte superior del fuselaje.

Después doblé las palas hacia abajo, que se me olvidó

Para hacerme con mi helicóptero favorito tuve que esperar más ya que no se encuentra fácilmente. El Bo-105 PAH-1 del Bundeswehr está bastante bien hecho aunque a mi parecer es demasiado pequeño en comparación con los otros modelos, y sus patines son muy frágiles. Como no me gustaba su aspecto le quité las torretas laterales y lo pinté como el EC-FNO de la Policía Nacional, si bien no se puede quitar de ninguna forma el radar de techo.

Desprovisto de las torretas laterales


Bristol Type 171 HR14. Bastante bien hecho a pesar de que la cabeza del rotor principal tiene demasiados detalles que basta con quitarlos, todo esto sin olvidar el color negro de las palas.




Aerospatiale AS332 Super Puma. Muy bien hecho, aunque la decoración en el mundo real corresponde a una versión más larga.



Sikorsky UH-60A Black Hawk. Bastante real a pesar de que no lleva el rotor de cola inclinado (si bien se puede pegar inclinado sin problema). Curiosamente, el Seahawk tiene un morro irreal. Lo pinté como el PZL S-70i pero no me acabó de gustar, así que le dí un look al estilo "Utility Hawk".



AgustaWestland AW101 Merlin de la Royal Air Force y de la Marina Militare. Sorprendentemente bien hechos, aunque siempre se pueden pintar pequeños detalles como las tomas de aire y un largo etcétera.


Sikorsky MH-53E Sea Dragon, el más grande de la colección. Bastante bien hecho aunque las palas del rotor principal vienen en gris cuando deberían ser negras y el color es de Sea Stallion. Le faltan las luces anticolisión y hay que pintar muchas rejillas y detalles en negro. También resulta molesta la separación de la pieza que une el morro, algo que se repite en distintas maquetas de esta colección.



Aerospatiale SA 321G Super Frelon, que junto a los dos anteriores son los tres únicos modelos equipados con tres motores. Maqueta muy aceptable a pesar de que, como es habitual, hay que pintar palas y detalles en negro.



Sikrosky H-34G (S-58) de la Deutsche Marine. Bastante correcto salvo que los soportes inferiores del tren de aterrizaje deberían acabar bajo el fuselaje.



Y saliendo de la burbuja de Altaya...

Bell UH-1D Huey de Fabbri/Italeri. Modelado pobre.

Ataque de corazón. Esto es lo que casi me provocó mirar las novedades de maquetas en el mercado de segunda mano a principios de 2017. Un anuncio mostraba un buen arsenal de maquetas en kit, desde tanques hasta cazas y helicópteros. Entre ellos, había ni más ni menos que El Especial, una modificación del Aerospatiale Gazelle para la película El Trueno Azul estrenada en 1983. Aunque el color negro no es 100% correcto, estaba pintado en un color azul menos real con partes grises y decidí pintarlo todo de negro.

 
Colores originales...


Altaya tiene buenos modelos pero también muchos errores tontos y errores garrafales, como el del morro al revés del CH-46 Sea Knight:



Después de ver semejante error, me hice con el de la casa Easy Model (colección Winged Ace). Modelado excelente, no creo que sea el último helicóptero que adquiera, aunque es bastante ligero y frágil.

Mucho mejor


Mil Mi-2 Hoplite de la casa Smer, según dicen, a escala 1/72. Las piezas se unen a presión sin necesidad de pegamento. El modelado es regular, le faltan detalles pero queda dentro de lo aceptable... ¡y robusto!



A principios de 2018, para intentar poner fin a esta irremediable enfermedad y tras mucho dudar, me compré el BO-105 de Italeri a escala 1/32. Sólo tenía la experiencia de montar dos jets a 1/72 por lo que la experiencia que duró dos semanas fue novedosa al tratarse de un helicóptero y de tamaño mayor. El mejor consejo que os puedo como modelista novato es ser previsor, es decir, anticiparse montando las piezas mentalmente para evitar futuras dificultades de montaje/pintura, ya que las instrucciones no siempre vienen detalladas.



A mediados de 2018 Revell sacó al mercado una novedad: un EC145 con Fenestron, o dicho de otra forma, el primer y de momento único H145. No pasaron muchas semanas hasta que me hice con él ya que es uno de los modelos más grandes que hay.
Está completamente detallado y sin errores, como en el BO-105 que hemos visto anteriormente. Tiene muchas piezas, por poner un ejemplo cada estabilizador horizontal son dos piezas, pudiendo ser una sola perfectamente. Además y como novedad al menos para mi, muchas piezas como antenas, sensores, ventanas etc. se incluyen en diferente forma para que se correspondan con las del helicóptero a replicar, de modo que hay que escoger una y al final acaba sobrando una buena cantidad de piezas. Un buen ejemplo es la cola, que aparte de la nueva con Fenestron también se incluye la original, con rotor de cola convencional y grandes estabilizadores verticales. Un gran detalle es que es "quita y pon", de modo que en cualquier momento se puede cambiar una cola por la otra y darle un aspecto muy diferente a la maqueta en cuestión de segundos.
Como puntos en contra, criticar la dificultad a la hora de pegar los patines a los montantes, algo que a priori no debería ser costoso. También fue difícil cerrar las dos partes del fuselaje, ya que dentro de ellas va el habitáculo cerrado por los lados y por el techo, lo que me impidió cerrar el fuselaje, por lo que tuve que limarlo por los laterales y la parte superior. Resultado final aprovechando el gris nativo, solo pintando con rotulador permanente negro Faber-Castell los patines y el contorno de las ventanas: