martes, 12 de septiembre de 2017

Maquetismo

Junto a la simulación, el spotting o control, el maquetismo es otra "subafición" derivada de los helicópteros.

Desde los inicios de mi helitrastorno hasta 2014 podría considerarme como libre de esta enfermedad secundaria, pues tenía pocas maquetas y muy raramente obtenía de nuevas.

En abril de 2012 di el primer paso convirtiendo el helicóptero R/C Lama V3 en una maqueta como describo aquí, un trabajo que duró dos meses.




A partir de entonces empecé a mejorar y en algunos casos repintar las pocas maquetas que tenía. No había helicóptero que estuviera completamente bien, siempre quedaban detalles que mejorar.

Aerospatiale Gazelle de Majorette, antes y después.

El "boom" fue en 2014 cuando descubrí la aplicación de compra-venta de segunda mano Wallapop, gracias a la cual descubrí la colección de Helicópteros de Combate de Altaya / Planeta DeAgostini a escala 1/72. El mercado de segunda mano es una gran ventana al mundo de las maquetas que no se encuentran fácilmente en tiendas, y menos físicas, aunque al no ser vendidas por profesionales los precios pueden variar considerablemente.
El primer modelo que me compré fue el Piaseck H-21C Workhorse/Shawnee o "Flying Banana". Una réplica acorde con el aparato real, aunque como veremos, no todos los helicópteros de esa colección están bien recreados.




El siguiente fue su hermano pequeño, el Piasecki HUP-2 Retreiver, diseñado para operar en portaaviones. El techo, el morro y las cabezas de los rotores no son demasiado reales, pero quedaría dentro de lo aceptable.



Tan pronto como tuve la oportunidad me hice con el Kamov Ka-50 Hokum-A, apodado extraoficialmente como Werewolf o Black Shark. Es el aparato virtual con el que tengo más horas de vuelo y uno de los que mejor conozco. El modelo no está mal, a pesar de que las la mecanización de los rotores no debería ser negra y que algunas partes como las entradas de aire de las turbinas o el escape de la APU deben pintarse de negro.



Para hacerme con mi helicóptero favorito tuve que esperar más ya que no se encuentra fácilmente. El Bo-105 PAH-1 del Bundeswehr está bastante bien hecho aunque a mi parecer es demasiado pequeño en comparación con los otros modelos, y sus patines son muy frágiles. Como no me gustaba su aspecto le quité las torretas laterales y lo pinté como el EC-FNO de la Policía Nacional, si bien no se puede quitar de ninguna forma el radar de techo.

Desprovisto de las torretas laterales

AgustaWestland AW101 Merlin HC3 de la Royal Air Force. Sorprendentemente bien hecho, aunque siempre se pueden pintar pequeños detalles como las tomas de aire.


Sikorsky MH-53E Sea Dragon, el más grande de la colección. Bastante bien hecho aunque las palas del rotor principal vienen en gris cuando deberían ser negras y el color es de Sea Stallion. Le faltan las luces anticolisión y hay que pintar muchas rejillas y detalles en negro. También resulta molesta la separación de la pieza que une el morro, algo que se repite en distintas maquetas de esta colección.



Bell UH-1D Huey de Fabbri/Italeri. Modelado pobre.



Ataque de corazón. Esto es lo que casi me provocó mirar las novedades de maquetas en el mercado de segunda mano a principios de 2017. Un anuncio mostraba un buen arsenal de maquetas en kit, desde tanques hasta cazas y helicópteros. Entre ellos, había ni más ni menos que El Especial, una modificación del Aerospatiale Gazelle para la película El Trueno Azul estrenada en 1983. Aunque el color negro no es 100% correcto, estaba pintado en un color azul irreal con partes grises y decidí pintarlo todo de negro.

 
Colores originales...


Altaya tiene buenos modelos pero también muchos errores tontos y errores garrafales, como el del morro al revés del CH-46 Sea Knight:



Después de ver semejante error, me hice con el de la casa Easy Model (colección Winged Ace). Modelado excelente, no creo que sea el último helicóptero que adquiera, aunque es bastante ligero y frágil.